Los fármacos «tapan» el verdadero problema
En la psicología tradicional estos síntomas son considerados como enfermedades y se suelen tratar con fármacos que los suprimen. En ocasiones, pasado un tiempo los síntomas vuelven a emerger, ya que no ha habido transformación, simplemente han sido «tapados» por los fármacos. En la terapia holotrópica, sin embargo, el síntoma es una oportunidad y funciona como una homeopatía de la psique, lo que busca es la intensificación de los síntomas para acelerar el proceso y acabarlo. Y así es como se produce la transformación de la persona.
En estos estados no ordinarios se puede contactar, además de con la dimensión biográfica de la psicología tradicional, con las dimensiones perinatal y transpersonal. En el caso de la dimensión biográfica, además, hay una diferencia importante con la terapia verbal tradicional.
La terapia holotrópica es experiencial y permite reexperimentar las vivencias biográficas, liberando las emociones que están reprimidas y dando lugar a su integración, su asimilación, lo que tiene un fuerte carácter sanador. Dado que estamos plenamente conscientes, a la vez que experimentamos las emociones y sensaciones físicas de una situación traumática desde la perspectiva del momento en que ocurrió (p. ej. la infancia) podemos analizar y evaluar las vivencias desde una perspectiva adulta. Sería una regresión al momento de la vivencia. Esto también permite usar el contacto físico en el momento de la regresión para sanar situaciones biográficas de fuerte carencia emocional en la infancia, que tienen importantes repercusiones en la vida adulta del individuo, en sus relaciones con el resto del mundo (miedo a la intimidad...).
En cuanto a la dimensión perinatal, se refiere a todas aquellas vivencias en torno (esto es lo que significa «peri») al nacimiento, pero no incluye los momentos muy tempranos de la concepción. Grof divide esta dimensión en cuatro fases o matrices perinatales:
• 1ª matriz perinatal: recoge los momentos vividos dentro del útero materno.
• 2ª matriz perinatal: cuando empiezan las contracciones del parto pero todavía no se ha abierto el canal del nacimiento.
• 3ª matriz perinatal: el paso por el canal del nacimiento para salir.
• 4ª matriz perinatal: la expulsión final del canal y el corte del cordón umbilical.
En cada una de estas matrices tenemos distintas vivencias físicas y emocionales, que se quedan grabadas en nuestra psique:
En la primera podemos tener vivencias de un buen o un mal útero. Por ejemplo, si la madre fuma durante el embarazo al feto no le llega oxígeno y lo vive como una intoxicación. Las emociones de la madre también incluyen en el feto, que percibe incluso si es deseado o no. Todo eso queda ya impregnado en nuestra psique.
En la segunda se tienen vivencias de fuerte compresión, de estar atrapado, oprimido, de ser «engullido» y no se vislumbra la salida.
En la tercera se vive una fuerte lucha por conseguir salir. En el parto (si es natural) no sólo empuja la madre sino también el niño. A la vez que luchamos por salir estamos oprimidos por el canal de nacimiento.
En la cuarta se experimenta una gran liberación acompañada de descompresión. También la forma en que nos reciban nos deja huella (si nos acoge nuestra madre en sus brazos, si nos llevan a una incubadora...).
Las matrices perinatales tienen tanta importancia en nuestra psique que pueden determinar el tipo de personalidad que tenemos (por ejemplo, que a una persona le gusten las situaciones de riesgo, que le gusten las cuevas... todo esto tendría relación con las matrices perinatales). Además de esto, las psicopatologías establecidas por la psiquiatría tradicional encontrarían su conexión con ellas.
Todos nacemos biológicamente, pero no emocionalmente, y esto no sucede hasta que no pasamos por ello otra vez. Cuando nacemos llevamos dentro de nosotros estas matrices en forma de estructura intrapsíquica. Lo que hace que predomine en cada uno una matriz perinatal u otra es la vida postnatal, los sucesos traumáticos. Asimismo, la vida biográfica posterior puede suavizar los
efectos de las matrices.
Las dinámicas perinatales están siempre por debajo de nuestra conciencia y emergen en nuestra vida. Hay una tendencia interna a sanar (el «sanador interno») y la manera en que esto ocurre es que constantemente intentan salir a nuestra conciencia. Esto se produce de forma inconsciente, y hasta que no «despertamos» y nos damos cuenta de ello repetimos comportamientos perinatales, muchas veces de forma compulsiva. Para sanar estas dinámicas perinatales se necesita la liberación del renacimiento.
En la psique humana existe un patrón universal de muerte-renacimiento, que es común a muchas culturas. En los procesos de renacimiento de alguna manera nos liberamos del miedo a la muerte y esto tiene implicaciones muy poderosas en la manera cómo vemos el mundo cambia nuestra forma de movernos en él porque nos liberamos de nuestros miedos.
Experiencias de identificación
Finalmente, en la dimensión transpersonal pueden vivirse experiencias de identificación con otras personas, animales, plantas, minerales, seres mitológicos, arquetípicos, teniendo también acceso a las esferas que habitan, experiencias de vidas pasadas. Ejemplos de arquetipos serian la diosa madre, el anciano sabio, el niño eterno... La máxima expresión en esta dimensión sería la identificación con la mente cósmica o el vacío cósmico.
El hecho de contactar con un tipo de experiencia u otra depende de nuestra propia sabiduría interior, del «sanador interno». Esto supone una diferencia frente a otras terapias en las que también se pueden tener experiencias de tipo regresivo y en las que es el terapeuta el que dirige la sesión. Aquí es nuestro «sanador interno» el que hace que contactemos con aquello que en cada momento estamos preparados para asumir y procesar.
Para terminar, hay que señalar que el trabajo con la Respiración Holotrópica expande la conciencia y abre mucho la psique, por lo que es muy importante el trabajo de integración de lo que surge en la sesión. Todo el propósito de la integración es permanecer en contacto con el «sanador interno» para reacomodarnos después de una sesión y tiene su propio tiempo (5 minutos, horas, durante la noche en sueños o más tiempo). Cada sesión y cada persona tienen su propio tiempo.
Para la integración y comprensión de la experiencia se utilizan los marcos de referencia ya descritos, que amplían los existentes dentro de la psicología tradicional. No obstante, a veces una transformación personal puede ocurrir sin ninguna comprensión racional.
Aquí surge otro concepto importante, lo que Grof denomina COEX (sistema de experiencias condensadas). Un COEX sería un conjunto de experiencias de diferentes momentos de nuestras vidas que tendrían en común unas características emocionales y físicas determinadas. Es una constelación de experiencias con una trama común entre ellas, como un collar de cuentas donde la cuerda del collar es el tema (por ejemplo, abandono) y las cuentas diferentes momentos de nuestras vidas en torno a ese tema. Las experiencias pueden ser biográficas, perinatales (cada COEX tiene raíces perinatales profundas relacionadas con alguna de las cuatro matrices perinatales) y
transpersonales (vidas pasadas, identificación con ciertos arquetipos). El COEX es importante porque unifica distintas dimensiones del proceso y las integra. Encontrar el COEX supone profundizar en el proceso y es una herramienta muy buena para completar la integración. Incluye ciertos aspectos de las tradiciones místicas (los samskaras o patrones kármicos).
Los bebés nacen ya marcados con experiencias determinadas y tienden a verlo todo con esa determinada lente (la vida es abandono, no me siento apoyado...). El resto de la vida sería cómo una serie de experiencias neutras. Sin embargo, debido a la lente se crea una realidad particular y llega un momento en que toda la realidad se ve con esa lente.
Cuando se descubre un COEX, el concepto cambia de «no me puedo creer que esto me estépasando otra vez» a «no me puedo creer que esté cayendo en esto otra vez». Para trabajarlo hay que desidentificarse de él. Cada vez tendremos más consciencia y se irá debilitando, caeremos menos en ello (hay COEX que tienen tantas capas que lleva su tiempo trabajarlos). Es de esta
manera en la vida cotidiana dónde tendremos que hacer el trabajo, se trata de poner atención en nuestras vidas. Cómo la Respiración Holotrópica expande la conciencia, nos permite ir «dándonos cuenta» de COEX que antes estaban inconscientes.
También hay COEX positivos, como «la vida es un lugar seguro», «puedo confiar», «soy amado». Muchos de ellos se originan en la cuarta matriz perinatal.
La Respiración Holotrópica produce profundas metamorfosis en las personas. En mi caso así ha sido y quiero compartirlo con otros.
Artículo escrito por Nieves Martínez.
Revista Natural - Primavera 2007
